"Un corazón alegre siempre es un corazón grande y generoso. Crea en su entorno una atmósfera de alegría. "Es un regalo y es un esfuerzo.
Vivir alegres crea cercanía.
Los discípulos de Emaús se alegraron cuando descubrieron a Jesús vivo en medio de ellos, bendiciendo el pan. Al partir el pan, se sanaron. Iban en camino a Emaús tristes y volvieron a Jerusalén alegres.
La felicidad que nace del corazón crea vínculos profundos.
La amistad hay que cultivarla, si no se pierden los amigos.
El arte de vivir con alegría es un ejercicio que se aprende.
Sólo el que lo desea de corazón llega a practicarlo.
Muchos empiezan... pero no llegan.
